Kanye West no solo es un rapero, sino también un versátil en los campos de la música, la moda y los negocios. A través de estrategias artísticas y comerciales únicas, ha construido un imperio cultural en la economía creativa. Aunque ha atravesado controversias públicas y fluctuaciones en su riqueza, su historia de éxito demuestra que la combinación de creatividad y estrategia es clave para mantener el crecimiento del valor comercial.