Vitalik Buterin dice que las ZK-SNARKs eliminan compromisos pasados, permitiendo una verificación fuerte de la cadena sin necesidad de volver a ejecutar todas las transacciones.
Fallos en el mundo real, censura y concentración de validadores llevaron a Buterin a valorar la verificación directa por parte del usuario como una medida de seguridad de respaldo.
Ahora ve la verificación soberana como un seguro de resiliencia, no como un ideal de “montañés”, fortaleciendo la posición del usuario.
El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha revisado públicamente una visión de blockchain que mantenía desde hace tiempo, abordándola en una publicación escrita reciente. Explicó por qué la criptografía mejorada, los fallos en el mundo real y el riesgo para el usuario cambiaron su forma de pensar sobre la verificación en blockchain y la soberanía personal.
En 2017, Buterin debatió con Ian Grigg sobre cómo deberían registrar la información las blockchains. Grigg argumentaba que las blockchains deberían preservar el orden de las transacciones, no un estado explícito como saldos o almacenamiento de contratos.
Sin embargo, Buterin se opuso a ese diseño porque los usuarios necesitarían procesamiento histórico completo o confiar en terceros. Según Buterin, los compromisos de raíz de estado de Ethereum permiten la verificación directa del estado usando pruebas de Merkle.
Cabe destacar que este modelo depende de una mayoría honesta entre los participantes del consenso. En ese momento, Buterin consideraba que la verificación personal completa era poco práctica e innecesaria para los usuarios promedio. La describió como una “fantasía de montañés” en una publicación anterior.
Sin embargo, ahora Buterin cita las ZK-SNARKs como el cambio técnico decisivo. Explicó que las pruebas de conocimiento cero permiten verificar la corrección de la cadena sin volver a ejecutar todas las transacciones. En consecuencia, los usuarios pueden obtener garantías sólidas sin un cálculo masivo.
Según Buterin, esto elimina el compromiso anterior entre costo y seguridad. Comparó este avance con la eliminación de una restricción importante en debates pasados sobre escalabilidad de blockchain. Por lo tanto, los compromisos antiguos merecen ser reevaluados a medida que la tecnología mejora.
Más allá de la tecnología, Buterin enfatizó la fragilidad del mundo real. Enumeró caídas de red, latencia extrema, cierres de servicios, concentración de validadores y censura en aplicaciones. Cabe destacar que mencionó Tornado Cash como ejemplo donde los intermediarios restringieron el acceso.
En tales casos, la interacción directa con la cadena se convierte en la única opción. Buterin argumentó que depender de los desarrolladores durante crisis crea riesgos de centralización. En cambio, reformuló la “cabaña del montañés” como una medida de respaldo, no como un estilo de vida. Según Buterin, mantener esa opción fortalece la posición del usuario y la resiliencia del sistema.