El agua siempre fluye hacia los “bajos”, y el dinero busca los “lugares seguros”. Hong Kong de China vuelve a ser un destino preferido para la búsqueda de refugio de capital.
El 1 de marzo, el Secretario de Finanzas de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, Paul Chan, afirmó: “El dinero del Medio Oriente puede buscar seguridad en Hong Kong, y Hong Kong ya tiene planes adecuados para ello.” Señaló que, aunque el comercio y la inversión directa entre Hong Kong e Irán no son muchos, la guerra genera una gran incertidumbre global. Se estima que, debido al conflicto en Oriente Medio, la volatilidad en los mercados financieros será alta, y el flujo de fondos puede acelerarse y volverse incierto, por lo que los fondos locales podrían buscar un “refugio seguro” en Hong Kong. La administración también debe prepararse con planes adecuados y manejar cuidadosamente los riesgos financieros.
Estas palabras reflejan la previsión del Secretario de Finanzas sobre cómo los riesgos geopolíticos afectan la dirección del capital.
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron operaciones militares contra Irán, elevando rápidamente los riesgos geopolíticos en Oriente Medio. Esto provocó una fuerte turbulencia en los mercados financieros globales, con picos en los precios del petróleo y del oro, y un aumento en los costos y la incertidumbre del comercio y el transporte internacional. Los fondos locales en Oriente Medio (incluidos Irán y los países del Golfo) buscarán acelerar su búsqueda de activos offshore neutrales, estables y de libre flujo como refugio contra el conflicto y las sanciones.
El atractivo de Hong Kong como refugio de capital no es infundado. En 2003, durante la guerra de Irak, en la fase de máxima incertidumbre, los fondos internacionales ya actuaron con anticipación. Datos de Bank of America Merrill Lynch (uno de los mayores custodios de fondos del mundo) muestran que, desde finales de 2002 hasta marzo de 2003, los fondos internacionales continuaron ingresando a las acciones de Hong Kong, acumulando un 6% del valor total de mercado de Hong Kong, aproximadamente 200 mil millones de HKD. Este gran flujo de capital indica que Hong Kong es considerado por los inversores internacionales como un refugio para evitar riesgos geopolíticos globales.
¿Por qué Hong Kong?
En el contexto de la escalada de tensiones entre Irán y EE. UU. hacia un conflicto militar, Hong Kong es vista como la mejor opción para recibir fondos de refugio, debido a su doble papel de “refugio seguro” y “lugar de valorización”.
Refugio a corto plazo: seguridad por su sistema y ubicación geopolítica (poca exposición a conflictos directos, respaldo de estabilidad nacional).
Por un lado, como dice el Secretario Chan, Hong Kong tiene vínculos comerciales y económicos limitados con las zonas en conflicto, por lo que recibe impactos directos menores. Más importante aún, Hong Kong cuenta con un sistema legal sólido, libertad en el flujo de capitales y un sistema de tipo de cambio vinculada, además de planes claros para afrontar la volatilidad del mercado. Esta alta “certeza” es muy escasa en un mundo turbulento.
Por ejemplo, en términos de sistema y legalidad, la sólida estructura jurídica de Hong Kong y su política de “un país, dos sistemas” brindan una mayor certeza a los inversores internacionales.
Asimismo, su condición de puerto libre y la ausencia de controles de divisas hacen de Hong Kong uno de los pocos centros financieros completamente abiertos en el mundo. Su sistema financiero, con acciones, divisas, oro, bonos y gestión de patrimonios de clase mundial, puede absorber grandes flujos sin problemas. Además, Hong Kong es el mayor centro offshore de renminbi del mundo, permitiendo la inversión en activos en RMB para cubrir riesgos en dólares y satisfacer la demanda de “desdolarización”.
Por otro lado, Hong Kong se apoya en su “estabilidad ancla” que es China: en momentos en que muchas regiones enfrentan conflictos, la estabilidad y el desarrollo de China actúan como un “lastre” para la economía global. Como centro financiero internacional de China, Hong Kong naturalmente ha asumido esta ventaja central, convirtiéndose en un pilar para que el capital global evite riesgos.
Lugar de valorización a largo plazo: cartera diversificada de activos que ayuda a que el capital crezca en medio de oportunidades.
Según observaciones de Zhitong Finance, el mercado de Hong Kong ofrece una variedad de activos de refugio, incluyendo oro, efectivo en USD/HKD, acciones de alto dividendo, bonos en USD, seguros de ahorro, todo en un solo lugar, proporcionando un terreno fértil para la valorización del capital.
Datos muestran que, a finales de noviembre de 2025, el Secretario Chan señaló que, debido a la influencia de la geopolítica, los inversores globales están reevaluando y diversificando riesgos, y Hong Kong se ha consolidado como un importante refugio de capital. La suma de depósitos bancarios en Hong Kong superó los 19 billones de HKD en 2025, creciendo más del 10%. Además, las emisiones de nuevas acciones lideran el mundo: en los primeros 10 meses de 2025, 80 empresas realizaron IPOs, recaudando más de 26 mil millones de USD, la cifra más alta globalmente, evidenciando la preferencia internacional por el mercado de Hong Kong.
Y no solo eso, según el décimo “Informe Anual de Gestión de Patrimonio Privado en Hong Kong”, el patrimonio gestionado (AUM) en Hong Kong superó los 10.4 billones de HKD, con un crecimiento anual del 15%. De ese total, el 57% proviene de fondos del continente, y se espera que en cinco años suba al 63%.
Con este contexto, Hong Kong, con su sistema de “un país, dos sistemas”, basado en la ley común, libre flujo de capital, un sistema de vinculación de divisas estable y una conexión eficiente con el mercado continental, parece ser la opción más prometedora para que los fondos del Medio Oriente busquen seguridad en medio de la turbulencia.
¿En qué invierten los grandes de Oriente Medio?
Cabe destacar que, en el último año, la entrada de fondos del Medio Oriente en Hong Kong ha acelerado notablemente, pasando de una fase de exploración a una estrategia de inversión profunda y sistemática.
En cuanto a la dirección del flujo de capital, se observan cuatro características principales: primero, una preferencia por inversiones a largo plazo, principalmente fondos soberanos con períodos de bloqueo de 6 meses o más. Segundo, concentración en IPOs: según datos de Wind al 24 de enero, la suscripción media de inversores institucionales en Hong Kong ha alcanzado el 39.15%, un máximo en dos años, con frecuentes participaciones de fondos soberanos del Medio Oriente. Tercero, la interconexión: Arabia Saudita lanzó su primer ETF en Hong Kong; Hong Kong emitió bonos islámicos por 3 mil millones de USD. Cuarto, el auge de las oficinas familiares: en Hong Kong hay más de 2,700 oficinas familiares del Medio Oriente, con un 25% en private equity.
Por ejemplo, en fondos soberanos, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) y la Autoridad Monetaria de Hong Kong lanzaron un fondo conjunto de 1,000 millones de USD, elevando la relación de inversión financiera a una cooperación estratégica profunda. En financiamiento, los fondos del Medio Oriente actúan con frecuencia, invirtiendo en activos de alta calidad en China: por ejemplo, la IPO de CATL (03750) contó con la inversión de la Kuwait Investment Authority como fondo de base; MiniMax (00100) y Jingfeng Medical (02675) también atrajeron a la Abu Dhabi Investment Authority como inversores clave; y la IPO de Dongpeng Beverage (09980) contó con Qatar como inversor principal.
En cuanto a preferencias sectoriales, los fondos del Medio Oriente han cambiado de sectores tradicionales como energía, infraestructura y banca, hacia sectores de vanguardia como semiconductores, IA y biotecnología.
Según varias instituciones, en 2025, los fondos del Medio Oriente en China se enfocarán en sectores como salud (por ejemplo, la adquisición de Kangji Medical por parte de Qatar Investment Authority y Abu Dhabi Investment Authority en empresas de salud), robótica/IA (MiniMax), y energías renovables/nuevos materiales (como la inversión de Wanhua Chemical con 638 millones de USD de Kuwait Petrochemical, y la joint venture entre Saudi Aramco y Sinopec).
Estos datos muestran que, a medida que la participación del capital del Medio Oriente en la gestión de activos en Hong Kong aumenta significativamente, también crece la confianza a largo plazo en el mercado hongkonés.
Y, con la base de cooperación actual y las políticas en marcha, en el futuro, los fondos del Medio Oriente en Hong Kong podrían experimentar una integración aún más profunda.
Por ejemplo, los fondos soberanos aumentarán sus asignaciones, ampliando sus áreas de inversión: fondos como PIF y ADIA probablemente incrementarán su inversión en acciones hongkonesas y activos en RMB. El rango de inversión se extenderá desde tecnología y energías renovables a infraestructura, salud y consumo.
Además, con la mejora de la infraestructura financiera (como la actualización del sistema CMU), Hong Kong busca consolidarse como centro financiero islámico en la Gran China, con la posible emisión del primer gran bono islámico en Hong Kong o productos financieros relacionados, adaptados a las preferencias culturales del Medio Oriente.
Por otro lado, las oficinas familiares del Medio Oriente, que poseen una gran cantidad de capital, podrían acelerar su llegada, invirtiendo en bienes raíces y proyectos de infraestructura en Hong Kong. La ciudad, como centro líder mundial en gestión patrimonial, atraerá más fondos de este tipo para establecer oficinas y canalizar inversiones hacia el continente y Asia.
Asimismo, Hong Kong podría convertirse en un centro de “reflujo” del yuan petrolero. Con el aumento del uso del yuan en el comercio de petróleo y gas entre China y Oriente Medio, Hong Kong, como mayor centro offshore de RMB, será clave para la diversificación y valorización de estos “yuan petroleros”.
En resumen, en medio del aumento de los riesgos geopolíticos y la inestabilidad global, Hong Kong, con su resiliencia institucional, oportunidades de mercado y respaldo nacional, se posiciona como un super refugio para el capital mundial.
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¿El aumento de los riesgos geopolíticos, podrán las acciones de Hong Kong convertirse en un "refugio seguro" para los grandes del Medio Oriente?
El agua siempre fluye hacia los “bajos”, y el dinero busca los “lugares seguros”. Hong Kong de China vuelve a ser un destino preferido para la búsqueda de refugio de capital.
El 1 de marzo, el Secretario de Finanzas de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, Paul Chan, afirmó: “El dinero del Medio Oriente puede buscar seguridad en Hong Kong, y Hong Kong ya tiene planes adecuados para ello.” Señaló que, aunque el comercio y la inversión directa entre Hong Kong e Irán no son muchos, la guerra genera una gran incertidumbre global. Se estima que, debido al conflicto en Oriente Medio, la volatilidad en los mercados financieros será alta, y el flujo de fondos puede acelerarse y volverse incierto, por lo que los fondos locales podrían buscar un “refugio seguro” en Hong Kong. La administración también debe prepararse con planes adecuados y manejar cuidadosamente los riesgos financieros.
Estas palabras reflejan la previsión del Secretario de Finanzas sobre cómo los riesgos geopolíticos afectan la dirección del capital.
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron operaciones militares contra Irán, elevando rápidamente los riesgos geopolíticos en Oriente Medio. Esto provocó una fuerte turbulencia en los mercados financieros globales, con picos en los precios del petróleo y del oro, y un aumento en los costos y la incertidumbre del comercio y el transporte internacional. Los fondos locales en Oriente Medio (incluidos Irán y los países del Golfo) buscarán acelerar su búsqueda de activos offshore neutrales, estables y de libre flujo como refugio contra el conflicto y las sanciones.
El atractivo de Hong Kong como refugio de capital no es infundado. En 2003, durante la guerra de Irak, en la fase de máxima incertidumbre, los fondos internacionales ya actuaron con anticipación. Datos de Bank of America Merrill Lynch (uno de los mayores custodios de fondos del mundo) muestran que, desde finales de 2002 hasta marzo de 2003, los fondos internacionales continuaron ingresando a las acciones de Hong Kong, acumulando un 6% del valor total de mercado de Hong Kong, aproximadamente 200 mil millones de HKD. Este gran flujo de capital indica que Hong Kong es considerado por los inversores internacionales como un refugio para evitar riesgos geopolíticos globales.
¿Por qué Hong Kong?
En el contexto de la escalada de tensiones entre Irán y EE. UU. hacia un conflicto militar, Hong Kong es vista como la mejor opción para recibir fondos de refugio, debido a su doble papel de “refugio seguro” y “lugar de valorización”.
Por un lado, como dice el Secretario Chan, Hong Kong tiene vínculos comerciales y económicos limitados con las zonas en conflicto, por lo que recibe impactos directos menores. Más importante aún, Hong Kong cuenta con un sistema legal sólido, libertad en el flujo de capitales y un sistema de tipo de cambio vinculada, además de planes claros para afrontar la volatilidad del mercado. Esta alta “certeza” es muy escasa en un mundo turbulento.
Por ejemplo, en términos de sistema y legalidad, la sólida estructura jurídica de Hong Kong y su política de “un país, dos sistemas” brindan una mayor certeza a los inversores internacionales.
Asimismo, su condición de puerto libre y la ausencia de controles de divisas hacen de Hong Kong uno de los pocos centros financieros completamente abiertos en el mundo. Su sistema financiero, con acciones, divisas, oro, bonos y gestión de patrimonios de clase mundial, puede absorber grandes flujos sin problemas. Además, Hong Kong es el mayor centro offshore de renminbi del mundo, permitiendo la inversión en activos en RMB para cubrir riesgos en dólares y satisfacer la demanda de “desdolarización”.
Por otro lado, Hong Kong se apoya en su “estabilidad ancla” que es China: en momentos en que muchas regiones enfrentan conflictos, la estabilidad y el desarrollo de China actúan como un “lastre” para la economía global. Como centro financiero internacional de China, Hong Kong naturalmente ha asumido esta ventaja central, convirtiéndose en un pilar para que el capital global evite riesgos.
Según observaciones de Zhitong Finance, el mercado de Hong Kong ofrece una variedad de activos de refugio, incluyendo oro, efectivo en USD/HKD, acciones de alto dividendo, bonos en USD, seguros de ahorro, todo en un solo lugar, proporcionando un terreno fértil para la valorización del capital.
Datos muestran que, a finales de noviembre de 2025, el Secretario Chan señaló que, debido a la influencia de la geopolítica, los inversores globales están reevaluando y diversificando riesgos, y Hong Kong se ha consolidado como un importante refugio de capital. La suma de depósitos bancarios en Hong Kong superó los 19 billones de HKD en 2025, creciendo más del 10%. Además, las emisiones de nuevas acciones lideran el mundo: en los primeros 10 meses de 2025, 80 empresas realizaron IPOs, recaudando más de 26 mil millones de USD, la cifra más alta globalmente, evidenciando la preferencia internacional por el mercado de Hong Kong.
Y no solo eso, según el décimo “Informe Anual de Gestión de Patrimonio Privado en Hong Kong”, el patrimonio gestionado (AUM) en Hong Kong superó los 10.4 billones de HKD, con un crecimiento anual del 15%. De ese total, el 57% proviene de fondos del continente, y se espera que en cinco años suba al 63%.
Con este contexto, Hong Kong, con su sistema de “un país, dos sistemas”, basado en la ley común, libre flujo de capital, un sistema de vinculación de divisas estable y una conexión eficiente con el mercado continental, parece ser la opción más prometedora para que los fondos del Medio Oriente busquen seguridad en medio de la turbulencia.
¿En qué invierten los grandes de Oriente Medio?
Cabe destacar que, en el último año, la entrada de fondos del Medio Oriente en Hong Kong ha acelerado notablemente, pasando de una fase de exploración a una estrategia de inversión profunda y sistemática.
En cuanto a la dirección del flujo de capital, se observan cuatro características principales: primero, una preferencia por inversiones a largo plazo, principalmente fondos soberanos con períodos de bloqueo de 6 meses o más. Segundo, concentración en IPOs: según datos de Wind al 24 de enero, la suscripción media de inversores institucionales en Hong Kong ha alcanzado el 39.15%, un máximo en dos años, con frecuentes participaciones de fondos soberanos del Medio Oriente. Tercero, la interconexión: Arabia Saudita lanzó su primer ETF en Hong Kong; Hong Kong emitió bonos islámicos por 3 mil millones de USD. Cuarto, el auge de las oficinas familiares: en Hong Kong hay más de 2,700 oficinas familiares del Medio Oriente, con un 25% en private equity.
Por ejemplo, en fondos soberanos, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) y la Autoridad Monetaria de Hong Kong lanzaron un fondo conjunto de 1,000 millones de USD, elevando la relación de inversión financiera a una cooperación estratégica profunda. En financiamiento, los fondos del Medio Oriente actúan con frecuencia, invirtiendo en activos de alta calidad en China: por ejemplo, la IPO de CATL (03750) contó con la inversión de la Kuwait Investment Authority como fondo de base; MiniMax (00100) y Jingfeng Medical (02675) también atrajeron a la Abu Dhabi Investment Authority como inversores clave; y la IPO de Dongpeng Beverage (09980) contó con Qatar como inversor principal.
En cuanto a preferencias sectoriales, los fondos del Medio Oriente han cambiado de sectores tradicionales como energía, infraestructura y banca, hacia sectores de vanguardia como semiconductores, IA y biotecnología.
Según varias instituciones, en 2025, los fondos del Medio Oriente en China se enfocarán en sectores como salud (por ejemplo, la adquisición de Kangji Medical por parte de Qatar Investment Authority y Abu Dhabi Investment Authority en empresas de salud), robótica/IA (MiniMax), y energías renovables/nuevos materiales (como la inversión de Wanhua Chemical con 638 millones de USD de Kuwait Petrochemical, y la joint venture entre Saudi Aramco y Sinopec).
Estos datos muestran que, a medida que la participación del capital del Medio Oriente en la gestión de activos en Hong Kong aumenta significativamente, también crece la confianza a largo plazo en el mercado hongkonés.
Y, con la base de cooperación actual y las políticas en marcha, en el futuro, los fondos del Medio Oriente en Hong Kong podrían experimentar una integración aún más profunda.
Por ejemplo, los fondos soberanos aumentarán sus asignaciones, ampliando sus áreas de inversión: fondos como PIF y ADIA probablemente incrementarán su inversión en acciones hongkonesas y activos en RMB. El rango de inversión se extenderá desde tecnología y energías renovables a infraestructura, salud y consumo.
Además, con la mejora de la infraestructura financiera (como la actualización del sistema CMU), Hong Kong busca consolidarse como centro financiero islámico en la Gran China, con la posible emisión del primer gran bono islámico en Hong Kong o productos financieros relacionados, adaptados a las preferencias culturales del Medio Oriente.
Por otro lado, las oficinas familiares del Medio Oriente, que poseen una gran cantidad de capital, podrían acelerar su llegada, invirtiendo en bienes raíces y proyectos de infraestructura en Hong Kong. La ciudad, como centro líder mundial en gestión patrimonial, atraerá más fondos de este tipo para establecer oficinas y canalizar inversiones hacia el continente y Asia.
Asimismo, Hong Kong podría convertirse en un centro de “reflujo” del yuan petrolero. Con el aumento del uso del yuan en el comercio de petróleo y gas entre China y Oriente Medio, Hong Kong, como mayor centro offshore de RMB, será clave para la diversificación y valorización de estos “yuan petroleros”.
En resumen, en medio del aumento de los riesgos geopolíticos y la inestabilidad global, Hong Kong, con su resiliencia institucional, oportunidades de mercado y respaldo nacional, se posiciona como un super refugio para el capital mundial.