Un alto funcionario de la tesorería estadounidense dio una respuesta clara a la pregunta sobre la posibilidad de medidas coercitivas contra las criptomonedas. En una audiencia en el Congreso, un representante oficial confirmó que el Estado almacenará los activos criptográficos confiscados, pero no exigirá a las instituciones financieras que aumenten sus compras de Bitcoin durante las caídas del mercado.
Límites claros de las competencias de la tesorería
Un representante de la Cámara de California hizo varias preguntas aclaratorias sobre las intenciones de la administración. Preguntó si el secretario del Tesoro de EE. UU. planeaba obligar a los bancos comerciales a comprar más criptomonedas, incluyendo memecoins especulativos. También se planteó la posibilidad de modificar los requisitos de reserva para las instituciones crediticias con el fin de incentivar las compras.
A estas preguntas, se dio una respuesta clara: la Oficina del Tesoro federal no tiene esas competencias y no tiene intención de usarlas. El secretario del Tesoro de EE. UU. subrayó que la dirección del FSOC (Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera) tampoco tiene autoridad para implementar tales medidas. Esta posición indica una negativa fundamental a la intervención estatal en las decisiones de inversión del sector financiero privado.
Crecimiento del valor de la reserva estatal de criptomonedas
Durante el almacenamiento de los activos confiscados, su valor ha aumentado significativamente. El valor acumulado del Bitcoin confiscado por las autoridades estadounidenses superó los $15 mil millones, un aumento considerable que refleja el creciente valor de las criptomonedas.
Según documentos firmados por el jefe de Estado en marzo, el país puede aumentar su reserva de Bitcoin únicamente a través de dos canales: decisiones judiciales de confiscación de activos financieros o mecanismos de intercambio sin impacto en el presupuesto. Este último implica convertir otros activos estratégicos —como reservas de petróleo, metales preciosos y otros activos de reserva— en moneda digital. Las compras directas en mercados abiertos de criptomonedas están excluidas.
Enfoque conservador hacia las monedas digitales
La posición del secretario del Tesoro también se extiende a otros aspectos de la economía criptográfica. El año pasado, un funcionario expresó su rechazo a la iniciativa de la Reserva Federal de crear un dólar digital. Según su evaluación, la implementación de una moneda digital propia del banco central solo está justificada en una situación de total ausencia de activos de reserva alternativos.
Este enfoque conservador del secretario del Tesoro refleja el deseo de la administración de evitar una intervención directa en la política crediticia e inversora, mientras mantiene y aumenta los activos criptográficos estatales a través de canales legales de confiscación.
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El ministro de Finanzas de EE. UU. rechazó la idea de compras forzadas de Bitcoin por parte de los bancos
Un alto funcionario de la tesorería estadounidense dio una respuesta clara a la pregunta sobre la posibilidad de medidas coercitivas contra las criptomonedas. En una audiencia en el Congreso, un representante oficial confirmó que el Estado almacenará los activos criptográficos confiscados, pero no exigirá a las instituciones financieras que aumenten sus compras de Bitcoin durante las caídas del mercado.
Límites claros de las competencias de la tesorería
Un representante de la Cámara de California hizo varias preguntas aclaratorias sobre las intenciones de la administración. Preguntó si el secretario del Tesoro de EE. UU. planeaba obligar a los bancos comerciales a comprar más criptomonedas, incluyendo memecoins especulativos. También se planteó la posibilidad de modificar los requisitos de reserva para las instituciones crediticias con el fin de incentivar las compras.
A estas preguntas, se dio una respuesta clara: la Oficina del Tesoro federal no tiene esas competencias y no tiene intención de usarlas. El secretario del Tesoro de EE. UU. subrayó que la dirección del FSOC (Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera) tampoco tiene autoridad para implementar tales medidas. Esta posición indica una negativa fundamental a la intervención estatal en las decisiones de inversión del sector financiero privado.
Crecimiento del valor de la reserva estatal de criptomonedas
Durante el almacenamiento de los activos confiscados, su valor ha aumentado significativamente. El valor acumulado del Bitcoin confiscado por las autoridades estadounidenses superó los $15 mil millones, un aumento considerable que refleja el creciente valor de las criptomonedas.
Según documentos firmados por el jefe de Estado en marzo, el país puede aumentar su reserva de Bitcoin únicamente a través de dos canales: decisiones judiciales de confiscación de activos financieros o mecanismos de intercambio sin impacto en el presupuesto. Este último implica convertir otros activos estratégicos —como reservas de petróleo, metales preciosos y otros activos de reserva— en moneda digital. Las compras directas en mercados abiertos de criptomonedas están excluidas.
Enfoque conservador hacia las monedas digitales
La posición del secretario del Tesoro también se extiende a otros aspectos de la economía criptográfica. El año pasado, un funcionario expresó su rechazo a la iniciativa de la Reserva Federal de crear un dólar digital. Según su evaluación, la implementación de una moneda digital propia del banco central solo está justificada en una situación de total ausencia de activos de reserva alternativos.
Este enfoque conservador del secretario del Tesoro refleja el deseo de la administración de evitar una intervención directa en la política crediticia e inversora, mientras mantiene y aumenta los activos criptográficos estatales a través de canales legales de confiscación.