En febrero de 2026, el mercado de acciones tecnológicas está atravesando una caída sistémica que algunos medios llaman “SaaSpocalypse” (el fin del SaaS).
El precio de Salesforce cayó casi un 40% desde su máximo en 2025; ServiceNow reportó una caída de más del 11% en un solo día tras publicar sus resultados trimestrales, simplemente porque la gerencia mencionó en la llamada que “los agentes de IA están complicando la visibilidad del crecimiento de las posiciones”; Workday cayó más del 22%; y el índice de software y servicios del S&P 500 perdió cerca de 1 billón de dólares en valor de mercado en las primeras seis semanas de 2026.
La lógica del mercado es simple: los agentes de IA ya pueden reemplazar muchas operaciones manuales, las empresas usan IA para hacer el trabajo que antes requería 100 personas, por lo que naturalmente ya no necesitan 100 asientos de software. El modelo de negocio SaaS basado en cobro por asiento se considera que ha llegado a su fin.
Mientras la ola de pánico arrasaba toda la industria, Stephen Bersey, director de investigación tecnológica de HSBC en EE. UU., publicó un informe de investigación con un título provocador: “El software devorará a la IA” (Software Will Eat AI).
Su idea central, resumida en una frase: el pánico del mercado es un error de juicio.
Informe que va en contra de la tendencia
“La preocupación del mercado de que la IA reemplazará al software empresarial es equivocada.”
En la introducción del informe, Bersey explica que, en su opinión, la IA no eliminará el software, sino que será absorbida por él, convirtiéndose en una capa de capacidades integradas en las plataformas de software empresarial. El software no es rival de la IA, sino el medio por el cual la IA llega al mundo real.
Este cambio de lógica invierte todo el marco narrativo actual del mercado. La preocupación del mercado es que “la IA reemplazará al software”, pero la evaluación de Bersey es que “el software domesticará a la IA”.
Cita una analogía histórica de la era de internet: cuando explotó internet, el valor inicial se concentró en infraestructura física, servidores, cables de fibra óptica, centros de datos. Mucho capital se invirtió en hardware, y las empresas de internet que luchaban en sus inicios terminaron siendo las que lograron un valor a largo plazo. El software, en última instancia, es el destino del valor de internet.
Bersey cree que la evolución de la IA está repitiendo ese mismo guion. 2024 y 2025 son años de construcción de infraestructura, con potencia de cálculo, modelos y consolidación de código — todo esto preparando el terreno para la explosión del software. Y 2026 será el año en que el motor realmente prenda.
“El software será el principal mecanismo para la difusión de la IA en las mayores empresas del mundo. Creemos que 2026 será el año de inicio de la monetización del software.”
¿Por qué los modelos base no pueden reemplazar al software empresarial?
El argumento más contundente del informe es un análisis detallado de la lógica de “la IA reemplazará directamente al software”.
Los críticos parecen tener un punto convincente: los grandes modelos de lenguaje ya pueden escribir código, la tendencia de “vibe coding” (generar software usable a partir de descripciones en lenguaje natural) está en auge, y las empresas de modelos de IA ya están probando más aplicaciones. Entonces, ¿por qué las empresas aún necesitan sistemas tradicionales costosos como Oracle, SAP o Salesforce?
Bersey responde en tres niveles.
Primero, los modelos base tienen “defectos innatos”.
El informe señala claramente que los modelos base “tienen defectos internos” y no pueden reemplazar “completamente” las plataformas centrales de grandes empresas. Funcionan bien en escenarios limitados, como generación de imágenes, desarrollo de aplicaciones pequeñas y procesamiento de textos, pero para plataformas empresariales de alta fidelidad, esto “no es realista”.
La causa principal es la limitación de los datos de entrenamiento. Los LLM se entrenan con datos públicos de internet, pero el conocimiento propietario, la lógica de negocio y las normas operativas acumuladas en los sistemas de software empresarial durante décadas — esas propiedades intelectuales clave — no están en línea, por lo que la IA no puede aprenderlas ni replicarlas. La ventaja competitiva de Oracle, SAP, no se puede superar solo con escribir código; se construye con tiempo y acumulación de escenarios de negocio.
Segundo, las capacidades de Vibe Coding están muy sobrevaloradas.
El informe señala directamente las debilidades fatales de Vibe Coding: pone toda la responsabilidad y carga del diseño en el desarrollador. Si dices a la IA “quiero un sistema que gestione la cadena de suministro global”, la IA puede generar código, pero “cómo definir la arquitectura del sistema, cómo manejar excepciones, cómo garantizar que no se caiga bajo presión extrema”, esas decisiones todavía las toma la persona.
Más importante aún, Bersey indica que las principales empresas de modelos de IA “casi no tienen experiencia en crear software empresarial”. Entraron en un entorno extremadamente complejo desde cero. Pero el software empresarial ha evolucionado durante décadas hasta alcanzar niveles de “casi cero errores, alto rendimiento y alta fiabilidad”, estándares que las nuevas empresas de IA no podrán alcanzar en corto plazo.
Tercero, el costo de cambio para las empresas es una barrera real.
Incluso si la IA pudiera generar código de calidad equivalente, el costo de reemplazar sistemas centrales sería altísimo: riesgo de interrupciones en ingresos, pérdida de productividad, problemas de compatibilidad en entornos IT, confianza en la marca y en la capacidad de servicio del proveedor… todos estos son costos reales que no desaparecen solo porque la IA pueda programar.
El software empresarial requiere una confianza basada en años de operación comprobada, con un 99.999% de tiempo en funcionamiento, en entornos IT complejos y sin errores. Esa confianza se gana con tiempo, no solo con código.
¿Quiénes serán los verdaderos beneficiados de la monetización de la IA?
Si la primera parte del informe es defensiva, la segunda es una estrategia ofensiva.
La evaluación central de Bersey es que: la mayor parte del valor de la cadena de valor de la IA terminará en la capa de software, no en hardware ni en chips.
“Creemos que la IA será la principal fuente de creación de valor en la pila de software, y que la mayor parte del valor a largo plazo pertenecerá al software, no al hardware.”
También señala que la escasez de hardware, la falta de GPUs, las limitaciones energéticas y los cuellos de botella en centros de datos persistirán en los próximos años. Esa escasez refuerza la posición estratégica de las plataformas de software: solo las plataformas de software podrán transformar las capacidades de IA en valor comercial escalable y repetible.
Y el vehículo de monetización que señala el informe son los agentes de IA (agentic AI).
Bersey predice que en 2026 veremos una adopción masiva de agentes de IA orientados a tareas y que se integren en flujos de trabajo en las empresas Fortune 2000 y pymes. Pero su visión de los agentes difiere de la narrativa dominante del mercado: no los ve como reemplazo de software, sino como herramientas que deben operar dentro de parámetros y permisos definidos por el software, en un “agente con límites”. Solo así podrán satisfacer las necesidades de control y gestión de riesgos que tienen las empresas.
En otras palabras, las empresas no necesitan una IA sin límites ni control, sino una IA que pueda ser gobernada, auditada y operada dentro de un marco de cumplimiento. Y solo los agentes profundamente integrados en los sistemas de software empresarial pueden lograr esto.
“El software es la vía clave para que las empresas usen IA de manera controlada.” Esa es la conclusión más importante del informe.
Además, predice que la demanda de inferencias (inference) superará gradualmente a la de entrenamiento, convirtiéndose en el principal motor del consumo de potencia, lo que implica que, con la adopción de agentes, el consumo de recursos de cálculo no disminuirá, sino que seguirá creciendo, sustentando toda la ecosistema de software e infraestructura.
¿Oportunidad o trampa?
Al publicarse el informe, la valoración del sector de software ya alcanzaba mínimos históricos. La evaluación de Bersey es que: la subvaloración combinada con el inminente año de monetización representa una oportunidad de entrada, no una señal de salida.
“Las valoraciones del software están en mínimos históricos, aunque la industria está a punto de una expansión masiva.”
En cuanto a las acciones específicas, HSBC tiene una lógica clara: aquellas empresas que ya tienen una sólida ventaja en datos, capacidades para integrar agentes de IA y no dependen solo de modelos de negocio basados en personas, serán las principales beneficiarias de esta ola de monetización de IA. Las recomendaciones de compra incluyen Oracle, Microsoft, Salesforce, ServiceNow, Palantir, CrowdStrike, Alphabet, entre otras, que cubren casi todos los actores clave del software empresarial.
Cabe destacar que HSBC también ha bajado las calificaciones de IBM y Asana, y ha puesto a Palo Alto Networks en “reducción”, lo que indica que no todas las empresas de software podrán capear la tormenta sin problemas. La clave está en si podrán convertirse en infraestructura para agentes de IA, en lugar de ser solo interfaces humanas que puedan ser evitadas por los agentes inteligentes.
El informe de Bersey es riguroso, oportuno y su postura contracorriente tiene un fuerte impacto mediático.
Pero hay una pregunta que no responde directamente: si los agentes de IA realmente pueden operar eficientemente dentro del marco del software empresarial, ¿la demanda de “asientos” de software no seguirá disminuyendo silenciosamente? Aunque el valor del software como medio para la IA puede sostenerse, la viabilidad del modelo de negocio basado en cobro por usuario sigue siendo una incógnita que aún no se resuelve.
¿El software devorará a la IA, o la IA devorará al software? Esa discusión, cada reporte financiero en 2026 será una nueva pieza de evidencia.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Cuando todos están vendiendo acciones de software, HSBC dice que están equivocados
Escrito por: Uzumaki Wave, Deep Tide TechFlow
En febrero de 2026, el mercado de acciones tecnológicas está atravesando una caída sistémica que algunos medios llaman “SaaSpocalypse” (el fin del SaaS).
El precio de Salesforce cayó casi un 40% desde su máximo en 2025; ServiceNow reportó una caída de más del 11% en un solo día tras publicar sus resultados trimestrales, simplemente porque la gerencia mencionó en la llamada que “los agentes de IA están complicando la visibilidad del crecimiento de las posiciones”; Workday cayó más del 22%; y el índice de software y servicios del S&P 500 perdió cerca de 1 billón de dólares en valor de mercado en las primeras seis semanas de 2026.
La lógica del mercado es simple: los agentes de IA ya pueden reemplazar muchas operaciones manuales, las empresas usan IA para hacer el trabajo que antes requería 100 personas, por lo que naturalmente ya no necesitan 100 asientos de software. El modelo de negocio SaaS basado en cobro por asiento se considera que ha llegado a su fin.
Mientras la ola de pánico arrasaba toda la industria, Stephen Bersey, director de investigación tecnológica de HSBC en EE. UU., publicó un informe de investigación con un título provocador: “El software devorará a la IA” (Software Will Eat AI).
Su idea central, resumida en una frase: el pánico del mercado es un error de juicio.
Informe que va en contra de la tendencia
“La preocupación del mercado de que la IA reemplazará al software empresarial es equivocada.”
En la introducción del informe, Bersey explica que, en su opinión, la IA no eliminará el software, sino que será absorbida por él, convirtiéndose en una capa de capacidades integradas en las plataformas de software empresarial. El software no es rival de la IA, sino el medio por el cual la IA llega al mundo real.
Este cambio de lógica invierte todo el marco narrativo actual del mercado. La preocupación del mercado es que “la IA reemplazará al software”, pero la evaluación de Bersey es que “el software domesticará a la IA”.
Cita una analogía histórica de la era de internet: cuando explotó internet, el valor inicial se concentró en infraestructura física, servidores, cables de fibra óptica, centros de datos. Mucho capital se invirtió en hardware, y las empresas de internet que luchaban en sus inicios terminaron siendo las que lograron un valor a largo plazo. El software, en última instancia, es el destino del valor de internet.
Bersey cree que la evolución de la IA está repitiendo ese mismo guion. 2024 y 2025 son años de construcción de infraestructura, con potencia de cálculo, modelos y consolidación de código — todo esto preparando el terreno para la explosión del software. Y 2026 será el año en que el motor realmente prenda.
“El software será el principal mecanismo para la difusión de la IA en las mayores empresas del mundo. Creemos que 2026 será el año de inicio de la monetización del software.”
¿Por qué los modelos base no pueden reemplazar al software empresarial?
El argumento más contundente del informe es un análisis detallado de la lógica de “la IA reemplazará directamente al software”.
Los críticos parecen tener un punto convincente: los grandes modelos de lenguaje ya pueden escribir código, la tendencia de “vibe coding” (generar software usable a partir de descripciones en lenguaje natural) está en auge, y las empresas de modelos de IA ya están probando más aplicaciones. Entonces, ¿por qué las empresas aún necesitan sistemas tradicionales costosos como Oracle, SAP o Salesforce?
Bersey responde en tres niveles.
Primero, los modelos base tienen “defectos innatos”.
El informe señala claramente que los modelos base “tienen defectos internos” y no pueden reemplazar “completamente” las plataformas centrales de grandes empresas. Funcionan bien en escenarios limitados, como generación de imágenes, desarrollo de aplicaciones pequeñas y procesamiento de textos, pero para plataformas empresariales de alta fidelidad, esto “no es realista”.
La causa principal es la limitación de los datos de entrenamiento. Los LLM se entrenan con datos públicos de internet, pero el conocimiento propietario, la lógica de negocio y las normas operativas acumuladas en los sistemas de software empresarial durante décadas — esas propiedades intelectuales clave — no están en línea, por lo que la IA no puede aprenderlas ni replicarlas. La ventaja competitiva de Oracle, SAP, no se puede superar solo con escribir código; se construye con tiempo y acumulación de escenarios de negocio.
Segundo, las capacidades de Vibe Coding están muy sobrevaloradas.
El informe señala directamente las debilidades fatales de Vibe Coding: pone toda la responsabilidad y carga del diseño en el desarrollador. Si dices a la IA “quiero un sistema que gestione la cadena de suministro global”, la IA puede generar código, pero “cómo definir la arquitectura del sistema, cómo manejar excepciones, cómo garantizar que no se caiga bajo presión extrema”, esas decisiones todavía las toma la persona.
Más importante aún, Bersey indica que las principales empresas de modelos de IA “casi no tienen experiencia en crear software empresarial”. Entraron en un entorno extremadamente complejo desde cero. Pero el software empresarial ha evolucionado durante décadas hasta alcanzar niveles de “casi cero errores, alto rendimiento y alta fiabilidad”, estándares que las nuevas empresas de IA no podrán alcanzar en corto plazo.
Tercero, el costo de cambio para las empresas es una barrera real.
Incluso si la IA pudiera generar código de calidad equivalente, el costo de reemplazar sistemas centrales sería altísimo: riesgo de interrupciones en ingresos, pérdida de productividad, problemas de compatibilidad en entornos IT, confianza en la marca y en la capacidad de servicio del proveedor… todos estos son costos reales que no desaparecen solo porque la IA pueda programar.
El software empresarial requiere una confianza basada en años de operación comprobada, con un 99.999% de tiempo en funcionamiento, en entornos IT complejos y sin errores. Esa confianza se gana con tiempo, no solo con código.
¿Quiénes serán los verdaderos beneficiados de la monetización de la IA?
Si la primera parte del informe es defensiva, la segunda es una estrategia ofensiva.
La evaluación central de Bersey es que: la mayor parte del valor de la cadena de valor de la IA terminará en la capa de software, no en hardware ni en chips.
“Creemos que la IA será la principal fuente de creación de valor en la pila de software, y que la mayor parte del valor a largo plazo pertenecerá al software, no al hardware.”
También señala que la escasez de hardware, la falta de GPUs, las limitaciones energéticas y los cuellos de botella en centros de datos persistirán en los próximos años. Esa escasez refuerza la posición estratégica de las plataformas de software: solo las plataformas de software podrán transformar las capacidades de IA en valor comercial escalable y repetible.
Y el vehículo de monetización que señala el informe son los agentes de IA (agentic AI).
Bersey predice que en 2026 veremos una adopción masiva de agentes de IA orientados a tareas y que se integren en flujos de trabajo en las empresas Fortune 2000 y pymes. Pero su visión de los agentes difiere de la narrativa dominante del mercado: no los ve como reemplazo de software, sino como herramientas que deben operar dentro de parámetros y permisos definidos por el software, en un “agente con límites”. Solo así podrán satisfacer las necesidades de control y gestión de riesgos que tienen las empresas.
En otras palabras, las empresas no necesitan una IA sin límites ni control, sino una IA que pueda ser gobernada, auditada y operada dentro de un marco de cumplimiento. Y solo los agentes profundamente integrados en los sistemas de software empresarial pueden lograr esto.
“El software es la vía clave para que las empresas usen IA de manera controlada.” Esa es la conclusión más importante del informe.
Además, predice que la demanda de inferencias (inference) superará gradualmente a la de entrenamiento, convirtiéndose en el principal motor del consumo de potencia, lo que implica que, con la adopción de agentes, el consumo de recursos de cálculo no disminuirá, sino que seguirá creciendo, sustentando toda la ecosistema de software e infraestructura.
¿Oportunidad o trampa?
Al publicarse el informe, la valoración del sector de software ya alcanzaba mínimos históricos. La evaluación de Bersey es que: la subvaloración combinada con el inminente año de monetización representa una oportunidad de entrada, no una señal de salida.
“Las valoraciones del software están en mínimos históricos, aunque la industria está a punto de una expansión masiva.”
En cuanto a las acciones específicas, HSBC tiene una lógica clara: aquellas empresas que ya tienen una sólida ventaja en datos, capacidades para integrar agentes de IA y no dependen solo de modelos de negocio basados en personas, serán las principales beneficiarias de esta ola de monetización de IA. Las recomendaciones de compra incluyen Oracle, Microsoft, Salesforce, ServiceNow, Palantir, CrowdStrike, Alphabet, entre otras, que cubren casi todos los actores clave del software empresarial.
Cabe destacar que HSBC también ha bajado las calificaciones de IBM y Asana, y ha puesto a Palo Alto Networks en “reducción”, lo que indica que no todas las empresas de software podrán capear la tormenta sin problemas. La clave está en si podrán convertirse en infraestructura para agentes de IA, en lugar de ser solo interfaces humanas que puedan ser evitadas por los agentes inteligentes.
El informe de Bersey es riguroso, oportuno y su postura contracorriente tiene un fuerte impacto mediático.
Pero hay una pregunta que no responde directamente: si los agentes de IA realmente pueden operar eficientemente dentro del marco del software empresarial, ¿la demanda de “asientos” de software no seguirá disminuyendo silenciosamente? Aunque el valor del software como medio para la IA puede sostenerse, la viabilidad del modelo de negocio basado en cobro por usuario sigue siendo una incógnita que aún no se resuelve.
¿El software devorará a la IA, o la IA devorará al software? Esa discusión, cada reporte financiero en 2026 será una nueva pieza de evidencia.