¿El yen japonés enfrenta una oportunidad de recuperación? La ajuste en la política del banco central y los cambios en la diferencia de tasas crean nuevas oportunidades
El tipo de cambio del yen japonés cayó por debajo de 158 a principios de 2025, y el mercado mostró una gran divergencia en su pronóstico posterior. Con el fortalecimiento del dólar estabilizándose y una aceleración en los ajustes de política del Banco de Japón, la posibilidad de que el yen se aprecie está en aumento. Las instituciones del sector tienen expectativas claramente diferentes para el tipo de cambio a fin de año, con predicciones que van desde una apreciación hasta 140 hasta una depreciación hasta 165, reflejando la complejidad de la situación del yen y los posibles puntos de inflexión.
¿Cuándo alcanzará su pico la fortaleza del dólar y surgen oportunidades de apreciación del yen?
A principios del año pasado, el USD/JPY alcanzó un máximo de 158 impulsado por la reducción de las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal y la incertidumbre política en Japón. Sin embargo, con el tiempo, la tendencia alcista del dólar ha durado más de un año, y los aspectos técnicos comienzan a mostrar signos de agotamiento. Aunque las expectativas de recortes de tasas en la Fed para principios de 2025 se han postergado, no han desaparecido por completo, dejando espacio para que el yen se aprecie.
Las predicciones optimistas de Nomura Securities llaman especialmente la atención. La firma estima que para fines de 2026, el yen se apreciará hasta 140 (es decir, el USD/JPY caerá a 140), lo que implica una apreciación de más del 10% respecto a los niveles de 158. La lógica de Nomura es que Trump podría nominar al próximo presidente de la Fed en enero de 2026, y un cambio en la dirección del banco central podría desencadenar ajustes en su política. La Fed continuará bajando tasas de manera intermitente hasta septiembre de 2026, lo que podría revertir la tendencia alcista del dólar.
La divergencia en las políticas de los bancos centrales y la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón se convierten en variables clave
Las diferencias en las orientaciones políticas del Banco de Japón y del gobierno japonés son evidentes, y esta “divergencia de políticas” se está convirtiendo en un motor importante para la apreciación del yen. La primera ministra Yoshihide Suga impulsa una “política fiscal responsable y activa” para estimular el crecimiento económico, pero el Banco de Japón enfrenta dificultades para subir las tasas. Los datos muestran que, aunque los salarios han mejorado, aún no alcanzan el ritmo de la inflación. Desde principios de 2025, los salarios reales en Japón han registrado 11 meses consecutivos de caída, lo que genera presiones inflacionarias para el banco central.
Daisaku Ueno, jefe de estrategia de divisas en Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities, señala: “El banco central frena, pero el gobierno impulsa la política fiscal, lo que mantiene la inflación en niveles altos”. Esta situación obliga al banco central a acelerar los aumentos de tasas para controlar los precios. Masayuki Yoshikawa, jefe de estrategia macro en Sumitomo Mitsui DS Asset Management, opina que si disminuyen las preocupaciones sobre el retraso en las subidas de tasas del banco central y los precios se estabilizan, la reducción de la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón impulsará la apreciación del yen. En concreto, una menor diferencia de tasas hace que los activos en yen sean más atractivos, lo que podría atraer flujos de capital transfronterizos.
Divergencias en las expectativas del mercado: apreciación hasta 140 vs depreciación hasta 165
Aunque Nomura apuesta por que el yen se aprecie hasta 140, el mercado no está completamente convencido. Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities pronostica que para fines de 2026, el yen volverá a depreciarse hasta 160, y Fukuoka Financial Group estima que podría llegar a 165 yenes por dólar. Estas perspectivas pesimistas se basan principalmente en la fortaleza continua del dólar y en el retraso en las subidas de tasas del Banco de Japón.
La diferencia central entre ambos grupos radica en sus predicciones sobre el cambio en la política de la Fed y la velocidad de las subidas de tasas del banco central. Los que ven una apreciación del yen creen que el ciclo de recortes de tasas de la Fed y el aceleramiento en las subidas del banco central reducirán la brecha de tasas. Los que anticipan una depreciación temen que, bajo el respaldo de la liquidez global y los factores geopolíticos, el dólar aún tenga espacio para subir, y que la política del Banco de Japón, por su retraso, no pueda revertir rápidamente la tendencia.
La problemática de los salarios reales y los desafíos de los fundamentos económicos
Los problemas estructurales de la economía japonesa tampoco pueden ignorarse. La caída de 11 meses consecutivos en los salarios reales indica que el poder adquisitivo de las familias japonesas se está reduciendo, lo que frena las perspectivas de crecimiento económico. El gobierno de Yoshihide Suga impulsa una política fiscal activa para contrarrestar este impacto, pero aún no está claro si la estímulación fiscal puede mejorar la competitividad a largo plazo. Si los fundamentos económicos no mejoran, incluso si el banco central sube las tasas, el impulso para que el yen se aprecie será limitado.
El punto de inflexión y los riesgos de la apreciación del yen
El pronóstico de apreciación del yen depende de la sincronización de varios factores clave: aceleración en las subidas de tasas del banco central, inicio de recortes en la Fed, reducción de la brecha de tasas y alivio en la tensión geopolítica. Cualquier desviación en estos factores puede cambiar las expectativas. Actualmente, el mercado se encuentra en modo de espera, a la espera de señales políticas y datos económicos que confirmen la certeza de una apreciación del yen. Para los inversores, es importante estar atentos tanto a la posibilidad de que el yen suba hasta 140 como a los riesgos de que caiga hasta 165.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
¿El yen japonés enfrenta una oportunidad de recuperación? La ajuste en la política del banco central y los cambios en la diferencia de tasas crean nuevas oportunidades
El tipo de cambio del yen japonés cayó por debajo de 158 a principios de 2025, y el mercado mostró una gran divergencia en su pronóstico posterior. Con el fortalecimiento del dólar estabilizándose y una aceleración en los ajustes de política del Banco de Japón, la posibilidad de que el yen se aprecie está en aumento. Las instituciones del sector tienen expectativas claramente diferentes para el tipo de cambio a fin de año, con predicciones que van desde una apreciación hasta 140 hasta una depreciación hasta 165, reflejando la complejidad de la situación del yen y los posibles puntos de inflexión.
¿Cuándo alcanzará su pico la fortaleza del dólar y surgen oportunidades de apreciación del yen?
A principios del año pasado, el USD/JPY alcanzó un máximo de 158 impulsado por la reducción de las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal y la incertidumbre política en Japón. Sin embargo, con el tiempo, la tendencia alcista del dólar ha durado más de un año, y los aspectos técnicos comienzan a mostrar signos de agotamiento. Aunque las expectativas de recortes de tasas en la Fed para principios de 2025 se han postergado, no han desaparecido por completo, dejando espacio para que el yen se aprecie.
Las predicciones optimistas de Nomura Securities llaman especialmente la atención. La firma estima que para fines de 2026, el yen se apreciará hasta 140 (es decir, el USD/JPY caerá a 140), lo que implica una apreciación de más del 10% respecto a los niveles de 158. La lógica de Nomura es que Trump podría nominar al próximo presidente de la Fed en enero de 2026, y un cambio en la dirección del banco central podría desencadenar ajustes en su política. La Fed continuará bajando tasas de manera intermitente hasta septiembre de 2026, lo que podría revertir la tendencia alcista del dólar.
La divergencia en las políticas de los bancos centrales y la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón se convierten en variables clave
Las diferencias en las orientaciones políticas del Banco de Japón y del gobierno japonés son evidentes, y esta “divergencia de políticas” se está convirtiendo en un motor importante para la apreciación del yen. La primera ministra Yoshihide Suga impulsa una “política fiscal responsable y activa” para estimular el crecimiento económico, pero el Banco de Japón enfrenta dificultades para subir las tasas. Los datos muestran que, aunque los salarios han mejorado, aún no alcanzan el ritmo de la inflación. Desde principios de 2025, los salarios reales en Japón han registrado 11 meses consecutivos de caída, lo que genera presiones inflacionarias para el banco central.
Daisaku Ueno, jefe de estrategia de divisas en Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities, señala: “El banco central frena, pero el gobierno impulsa la política fiscal, lo que mantiene la inflación en niveles altos”. Esta situación obliga al banco central a acelerar los aumentos de tasas para controlar los precios. Masayuki Yoshikawa, jefe de estrategia macro en Sumitomo Mitsui DS Asset Management, opina que si disminuyen las preocupaciones sobre el retraso en las subidas de tasas del banco central y los precios se estabilizan, la reducción de la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón impulsará la apreciación del yen. En concreto, una menor diferencia de tasas hace que los activos en yen sean más atractivos, lo que podría atraer flujos de capital transfronterizos.
Divergencias en las expectativas del mercado: apreciación hasta 140 vs depreciación hasta 165
Aunque Nomura apuesta por que el yen se aprecie hasta 140, el mercado no está completamente convencido. Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities pronostica que para fines de 2026, el yen volverá a depreciarse hasta 160, y Fukuoka Financial Group estima que podría llegar a 165 yenes por dólar. Estas perspectivas pesimistas se basan principalmente en la fortaleza continua del dólar y en el retraso en las subidas de tasas del Banco de Japón.
La diferencia central entre ambos grupos radica en sus predicciones sobre el cambio en la política de la Fed y la velocidad de las subidas de tasas del banco central. Los que ven una apreciación del yen creen que el ciclo de recortes de tasas de la Fed y el aceleramiento en las subidas del banco central reducirán la brecha de tasas. Los que anticipan una depreciación temen que, bajo el respaldo de la liquidez global y los factores geopolíticos, el dólar aún tenga espacio para subir, y que la política del Banco de Japón, por su retraso, no pueda revertir rápidamente la tendencia.
La problemática de los salarios reales y los desafíos de los fundamentos económicos
Los problemas estructurales de la economía japonesa tampoco pueden ignorarse. La caída de 11 meses consecutivos en los salarios reales indica que el poder adquisitivo de las familias japonesas se está reduciendo, lo que frena las perspectivas de crecimiento económico. El gobierno de Yoshihide Suga impulsa una política fiscal activa para contrarrestar este impacto, pero aún no está claro si la estímulación fiscal puede mejorar la competitividad a largo plazo. Si los fundamentos económicos no mejoran, incluso si el banco central sube las tasas, el impulso para que el yen se aprecie será limitado.
El punto de inflexión y los riesgos de la apreciación del yen
El pronóstico de apreciación del yen depende de la sincronización de varios factores clave: aceleración en las subidas de tasas del banco central, inicio de recortes en la Fed, reducción de la brecha de tasas y alivio en la tensión geopolítica. Cualquier desviación en estos factores puede cambiar las expectativas. Actualmente, el mercado se encuentra en modo de espera, a la espera de señales políticas y datos económicos que confirmen la certeza de una apreciación del yen. Para los inversores, es importante estar atentos tanto a la posibilidad de que el yen suba hasta 140 como a los riesgos de que caiga hasta 165.